
El Alfonso Murube se viste de gala este lunes para recibir un duelo de alto voltaje. Sin embargo, para una figura en el vestuario de la AD Ceuta FC, el choque tiene un componente emocional añadido. Guille Vallejo, guardameta titular del conjunto caballa, se reencuentra con la Cultural Leonesa, un club que dejó huella en su trayectoria y al que ahora se enfrenta con la ambición de devolver al Ceuta a la senda del triunfo.
Para Vallejo, enfrentarse al conjunto leonés no es un trámite más. El portero reconoce abiertamente que “cada vez que juego contra la Cultural es un partido especial. Es volver a jugar contra un equipo de un lugar en donde has estado muy a gusto. Es todo un placer”. Pese a ese cariño, el guardameta tiene claro que el lunes no habrá espacio para la nostalgia una vez ruede el balón, especialmente ante un contrincante que domina los escenarios foráneos. “Es un rival peligroso fuera de casa. Yo miro las estadísticas y tiene mejores números fuera de casa”, advierte el portero.
El Ceuta llega a esta cita tras dos resultados adversos que han generado ruido en el entorno, pero no en el vestuario. Vallejo transmite un mensaje de serenidad, apoyado en el trabajo realizado durante la temporada: “El fútbol son rachas, pero estamos tranquilos por el colchón que tenemos hacia nuestro objetivo. Tenemos que mirar hacia delante, competir lo mejor posible, corregir errores y ponerlo del manifiesto sobre el campo”.
Esa confianza se extiende también a los nuevos integrantes del plantel. Sobre los fichajes del mercado invernal, Guille es rotundo: “Han caído de pie. La convivencia es muy cercana, y en lo futbolístico creo que nos pueden aportar un plus a lo que teníamos”.
La incertidumbre de la pizarra y la competencia sana
A pesar de ser el dueño de la portería, Vallejo no da nada por sentado bajo las órdenes de José Juan Romero. El portero describe con humor la gestión del técnico: “En todos los partidos miro la pizarra por si sale mi nombre. El mister es muy de sensaciones, y te puede salir por cualquier lado, es un fenómeno que siempre te tiene con la incertidumbre”.
Esa tensión competitiva se vive de forma positiva junto a su compañero Pedro López, con quien mantiene una relación de respeto mutuo. “Nos llevamos de manera espectacular. Esto no deja de ser una competencia sana”, afirma el cancerbero, subrayando la salud de la portería caballa.
Finalmente, Vallejo ha querido poner en valor el papel de la grada, tanto en el Murube como en los desplazamientos más lejanos. “La afición nos apoya en todos lados. No ha habido partido en donde no haya marea caballa. Cuando jugamos a Coruña había muchos aficionados. Así que esperamos lo mismo”, concluye el portero, que confía en que el rugido de la afición local sea el factor diferencial para doblegar a la Cultural: “Es un partido complicado, como todos en el Murube, y nosotros tenemos que hacer lo nuestro y sacar los tres puntos”.



















