
El M10 Pádel Club ha hecho públicas una serie de irregularidades detectadas durante su participación en un torneo internacional disputado el pasado fin de semana en Rabat, que acabaron provocando la retirada del equipo ante la falta de garantías deportivas.
Según el comunicado del club, desde el inicio del campeonato en la capital marroquí se registraron deficiencias organizativas significativas, entre ellas retrasos continuos, condiciones de juego inadecuadas y la ausencia de medios básicos tanto para los jugadores como para el cuerpo técnico.
Uno de los aspectos más controvertidos fue la falta de transparencia en el sistema de competición. Tal y como denuncia la entidad, los emparejamientos se decidían mediante un dado digital, que otorgaba un valor doble a uno de los enfrentamientos sin ningún tipo de control ni trazabilidad. A ello se sumó la inexistencia de una autoridad arbitral efectiva, obligando a los propios jugadores a asumir funciones de arbitraje.
El momento más crítico llegó en la eliminatoria frente al equipo local de Rabat, que no se presentó en el horario establecido. A pesar de la solicitud formal del M10 Pádel Club para aplicar la normativa vigente, la organización optó por no tomar ninguna decisión y pidió prolongar la espera por motivos ajenos a la competición.
Ante este escenario, el club decidió ejecutar su retirada del torneo, alegando la ausencia total de equidad y con el objetivo de salvaguardar la integridad deportiva de sus jugadores.
Los hechos ya han sido trasladados a la Federación de Pádel de Ceuta, con la petición de que sean elevados tanto a la Federación Internacional de Pádel como a la Federación Real Marroquí de Tenis para su evaluación.
Desde el club han querido subrayar que estas circunstancias no reflejan al pueblo marroquí, al que agradecen el trato recibido durante su estancia. Asimismo, el M10 Pádel Club reafirma su compromiso con el juego limpio y la defensa de los derechos de sus deportistas.

















