
Hay jugadores que son algo más que piezas en un esquema táctico; son la memoria de un escudo. Albert Capa personifica, junto a Aisar, el ADN de la resistencia caballa. Es el único integrante de la plantilla, junto al ceutí, que ha escoltado a la AD Ceuta FC desde los campos de Tercera RFEF hasta la consolidación en el fútbol profesional. Este miércoles, ante el Córdoba CF y debido a la sanción de Carlos Hernández, el central catalán volverá a enfundarse la elástica de titular con una misión clara: demostrar que sigue siendo el mariscal de siempre.
Para Capa, la falta de minutos este curso no ha mermado su compromiso. "Afronto el partido con la ilusión de un niño pequeño. El trabajo siempre premia y hay que estar preparado para cuando llega la oportunidad", explica con la serenidad del veterano. Tras haber pasado por casi todas las categorías con el Ceuta, su meta sigue intacta: “Demostrar que tengo el nivel para la categoría y para este club al cien por cien”.
El reto del miércoles no es menor. Un duelo ante un rival de la entidad del Córdoba exige una gran concentración. "Es un partido que te puede servir para reafirmarte en el once. Es un rival que nos va a mover y obligar a vascular, pero eso te saca lo mejor de ti", analiza Capa, quien augura una "pelea a cara descubierta" durante los noventa minutos.
El central no esconde que sus anteriores titularidades este año le dejaron un sabor agridulce debido a circunstancias ajenas, con expulsiones tempranas en Castellón y Santander que condicionaron los choques. Ahora, busca resarcirse y disfrutar de un curso donde, por fin, el equipo respira con alivio en la tabla. "En otras temporadas hemos tenido el agua al cuello hasta el final; ahora tenemos un colchón que nos da tranquilidad", admite.
Sin embargo, Capa conoce bien la ambición que rodea al Murube. Aunque prioriza la salvación, no cierra la puerta a cotas mayores: “Si sacamos los tres puntos, se va a ver todo de forma muy diferente”. Y es que, tras años de lucha, el catalán se permite incluso bromear con el presidente Luhay Hamido sobre un futuro idílico. “Tengo una broma con el 'presi': si subimos a Primera, nos salvamos y nos retiramos a las Maldivas. Vine siendo un chaval con el objetivo de llevar al Ceuta a la élite y lo he conseguido. En esta ciudad nada sorprende”.
Albert Capa confía ciegamente en las características de un grupo que compite contra cualquiera. "Una vez salvados, podemos ser muy peligrosos. La gente ya nos respeta", advierte. Con la "ilusión de un niño" y la experiencia de quien conoce cada peldaño del ascenso, el central se prepara para saltar al verde y demostrar que su idilio con el Ceuta, que comenzó en el barro de la Tercera RFEF, todavía tiene capítulos dorados por escribir.




















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Primera prueba de fuego sin Carlos este año. Ojalá sea diferente a lo visto el año pasado y en este. Si juega Albert, toda la suerte del mundo. ¡ Aupa Ceuta!