
La situación de emergencia que vive Ceuta debido a la crisis migratoria provocada por la entrada irregular de miles de personas procedentes de Marruecos continúa condicionando el funcionamiento de las instalaciones deportivas de la ciudad. El Instituto Ceutí de Deportes (ICD) ha informado de que el Complejo Deportivo José Ramón López Díaz-Flor y el resto de instalaciones deportivas de su gestión permanecerán cerradas desde el 1 de agosto y hasta nuevo aviso, prolongando así las medidas adoptadas por motivos de seguridad.
A este cierre se suma el del Complejo Deportivo Guillermo Molina, que permanecerá sin actividad del 1 al 16 de agosto, ambos inclusive, debido a las labores de mantenimiento programadas en sus instalaciones.
La medida llega después de que el ICD anunciara el cierre de todas sus instalaciones durante los días 30 y 31 de julio, como consecuencia de la situación de emergencia generada por la presión migratoria en la frontera. Durante esas jornadas quedaron suspendidas todas las actividades deportivas previstas y también se cancelaron las citas previas relacionadas con la renovación de plazas.
El organismo explicó entonces que la decisión respondía a criterios de seguridad y protección, con el objetivo de salvaguardar a usuarios, deportistas y trabajadores ante las circunstancias excepcionales que atraviesa la ciudad.
Ahora, el Instituto Ceutí de Deportes amplía las restricciones con el mantenimiento del cierre del José Ramón López Díaz-Flor y del resto de instalaciones deportivas hasta nuevo aviso, mientras que el Guillermo Molina permanecerá clausurado hasta el 16 de agosto por los trabajos de conservación previstos.
El ICD ha lamentado las molestias que estas medidas puedan ocasionar y ha agradecido la comprensión de los usuarios. Asimismo, ha indicado que cualquier novedad sobre la reapertura de las instalaciones o la reanudación de las actividades será comunicada a través de sus canales oficiales.




















