Aguilera: "Podrían destruir de un plumazo el tejido deportivo de Ceuta"

El director general de Deportes de Ceuta reclama alternativas y pide explicaciones ante la posibilidad de destinar instalaciones deportivas a alojar a migrantes

Ceuta Deportiva

Sergio Aguilera -en el centro-, en una imagen de archio

La posibilidad de destinar instalaciones deportivas de Ceuta al alojamiento de los migrantes llegados a la ciudad el pasado mes de julio de forma irregular ha generado preocupación en el ámbito deportivo. El directror genral de Deportes de la Ciudad, Sergio Aguilera, ha querido pronunciarse ante esta opción y ha dejado claro que, aunque desconoce qué decisión se adoptará finalmente, considera necesario analizar desde ahora las consecuencias que podría tener.

"Lo siento, pero ante una información así no puedo quedarme callado", señala Aguilera al inicio de su reflexión, en la que insiste en que habla exclusivamente a título personal y partiendo de que, según lo publicado, se trata todavía de una posibilidad.

El dirigente deportivo pone el foco inicialmente en los usuarios de las instalaciones. "Imaginemos por un momento a nuestros niños y jóvenes sin poder entrenar, a las escuelas deportivas sin instalaciones, a los distintos colectivos sin espacios para desarrollar sus actividades o a nuestros mayores sin poder realizar las prácticas deportivas que forman parte de su vida cotidiana", expone.

A su juicio, el problema iría mucho más allá de una reducción puntual de la actividad. El cierre o la pérdida de disponibilidad de buena parte de las instalaciones en las que entrenan y practican deporte miles de personas cada semana podría provocar la suspensión de entrenamientos, cancelación de competiciones y paralización de escuelas deportivas, además de afectar directamente a clubes y federaciones.

Complicaciones para los equipos nacionales

Aguilera también plantea las consecuencias que tendría para los equipos ceutíes que compiten en categorías nacionales. "¿Dónde entrenarían? ¿Dónde disputarían sus partidos oficiales? ¿Tendrían que jugar fuera de Ceuta?", se pregunta.

El posible traslado de la actividad fuera de la ciudad supondría además asumir nuevos costes relacionados con desplazamientos y alquileres de instalaciones. Una situación que, según advierte, podría poner en dificultades a clubes que ya han planificado y comprometido económicamente la próxima temporada.

"¿Alguien ha pensado en los compromisos que los clubes ya tienen adquiridos con deportistas, entrenadores y técnicos?", plantea. Aguilera recuerda que detrás de cada proyecto deportivo existen contratos, fichajes, inscripciones, calendarios, desplazamientos y obligaciones económicas que no pueden desaparecer de un día para otro.

También destaca el impacto que tendría sobre los deportistas y profesionales que han elegido Ceuta para desarrollar sus carreras. "Detrás de cada club hay deportistas que han venido a Ceuta confiando en un proyecto, técnicos que viven de su trabajo y familias que han organizado toda una temporada alrededor de esas competiciones", afirma.

Preocupación por los trabajadores

La reflexión también se extiende a los trabajadores vinculados a las instalaciones deportivas. Personal de limpieza, mantenimiento, seguridad, control de accesos, monitores y trabajadores de empresas de servicios podrían verse afectados si los centros dejan de desarrollar su actividad habitual.

"Detrás de una instalación deportiva no hay solo deportistas y usuarios; también hay familias que dependen de esos empleos", recuerda Aguilera, que también pone sobre la mesa la situación de las empresas que mantienen contratos vinculados a la actividad de estos espacios.

El impacto, según su planteamiento, sería igualmente social. Aguilera considera que para muchos niños el deporte representa educación, convivencia, disciplina y una alternativa de ocio saludable, mientras que para las personas mayores mantener sus rutinas deportivas está relacionado con su salud y calidad de vida.

"Podría significar destruir de un plumazo buena parte del tejido deportivo"

Aguilera advierte de que utilizar una parte importante de la red deportiva supondría afectar al conjunto del sistema deportivo de la ciudad, desde las categorías de base hasta los equipos que compiten a nivel nacional.

"Estaríamos hablando de paralizar prácticamente todo el sistema deportivo de la ciudad", sostiene, antes de advertir de que una medida de estas características podría "destruir de un plumazo buena parte del tejido deportivo de Ceuta" y provocar que fueran necesarios años para recuperar la normalidad.

El responsable deportivo considera por ello fundamental conocer si se han estudiado todas las consecuencias y qué alternativas podrían existir antes de adoptar una decisión de este calibre.

Petición de explicaciones al delegado del Gobierno

En la parte final de su reflexión, Aguilera dirige el foco hacia el delegado del Gobierno en Ceuta, al considerar que, si las decisiones sobre el uso de determinadas instalaciones dependen del mando único, debe conocerse qué posición defenderá la representación del Gobierno en la ciudad.

"Habrá que preguntarle al delegado del Gobierno qué posición va a defender y qué piensa hacer al respecto", afirma Aguilera, que reclama que explique públicamente si defenderá que las instalaciones deportivas de Ceuta no sean sacrificadas y qué alternativas planteará.

"Yo, desde luego, no pienso mirar hacia otro lado", concluye. Aguilera insiste en que, si existe el riesgo de dejar a niños, mayores, clubes, deportistas y técnicos sin los espacios necesarios para desarrollar su actividad, es necesario actuar antes de que la posibilidad se convierta en una decisión irreversible.

Sergio Aguilera reclama así anticiparse a cualquier decisión que pueda afectar a las instalaciones deportivas de Ceuta y pide que se valoren todas las alternativas disponibles. "Ojalá no pase. Pero si puede pasar, creo sinceramente que tenemos la obligación de anticiparnos, de exigir explicaciones y de defender el deporte de Ceuta antes de que sea demasiado tarde", concluye.

Deja una respuesta