
Los vencedores de la XV Vuelta al Hacho-VI Vuelta a Ceuta Comandancia General, Ignacio Gaitán y Alba Maestro, no ocultaron su satisfacción tras cruzar la línea de meta en la playa de La Ribera. Ambos coincidieron en destacar la dureza de una edición marcada por el viento de Levante, el fuerte oleaje y las corrientes, que elevaron la exigencia de una de las pruebas más emblemáticas de la Copa de España de Aguas Abiertas.
El nadador ceutí del CN Caballa, que conquistó su cuarta Vuelta al Hacho, reconoció la emoción que supone competir en casa y el apoyo que recibe durante todo el recorrido. "Estoy muy contento de estar otro año aquí. Es un lujo ver cómo me animan desde los barcos y desde las rocas", señaló Ignacio Gaitán, quien además quiso dedicar su triunfo a su tía, recientemente fallecida.
"Este año ha sido especial porque falleció de un cáncer mi tía, Angelines Rodríguez, que era enfermera de la Guardia Real. Me he acordado de ella durante todo el recorrido", confesó el vencedor.
Por su parte, Alba Maestro, nadadora del CN Atlètic Barceloneta, se mostró sorprendida por la dureza del recorrido en su estreno en la prueba ceutí. La catalana, que además de imponerse en categoría femenina finalizó segunda en la clasificación general, aseguró que nunca había afrontado una travesía con estas características.
"Es una prueba muy dura. Para ser diez kilómetros se hace muy larga. Había mucho oleaje y mucho viento. Es la primera vez que vengo y no tiene nada que ver con ninguna travesía que haya hecho antes. Muy dura, pero muy chula", manifestó la vencedora femenina.
Las declaraciones de ambos campeones reflejan la exigencia de una edición que puso al límite a los participantes.



















