El XXVI Duatlón Perla del Mediterráneo, en imágenes
El tiempo no acompañaba en lo absoluto: el cielo estaba cubierto; el viento soplaba moderadamente de levante; hacía frío. El cóctel era perfecto para disfrutar de un buen chocolate con churros al abrigo de un nórdico. Lo era, al menos, para quienes no gustan de guardar reposo los domingos. Para los forofos del duatlón, la climatología no ha sido excusa para poner en práctica aquello que más les gusta: el deporte.