Luhay, JJ y los jugadores, recibidos como héroes a su llegada a la ciudad
Sí, ha habido recibimiento. Y sí, ha estado a la altura de las circunstancias. Directiva, cuerpo técnico y jugadores han cogido el último ferry que había este 11 de mayo con destino a Ceuta: el de las once en punto de la noche. Para entonces, la estación marítima ya era una olla a presión; cientos (puede que miles) de aficionados han llenado hasta los topes el recinto portuario para dar a la Agrupación la bienvenida que esta merecía tras completar una gesta -el ascenso a Segunda División- que, a buen seguro, pasará a los anales de la historia local.