


El rey Felipe VI ha garantizado este martes en Ceuta el respaldo de España a la ciudad autónoma y ha asegurado que sus ciudadanos no estarán "solos ni indefensos". Durante su discurso ante unos 300 representantes de la sociedad ceutí, al término de su histórica visita, el monarca ha defendido que quienes entraron irregularmente en el país deben regresar a su lugar de origen, al tiempo que ha reclamado que sean tratados con dignidad y humanidad mientras permanezcan en España.
Felipe VI ha subrayado que "Ceuta es España y Ceuta es Europa" y ha recordado que tanto la ciudad autónoma como Melilla, que visitará este miércoles, forman parte irrenunciable del territorio nacional. Sus palabras han sido recibidas con aplausos por los asistentes al encuentro.
La soberanía española, "no negociable"
El jefe del Estado ha sido contundente al referirse a la integridad territorial y ha afirmado que "la soberanía y la integridad territorial de nuestro país no son negociables, son indiscutibles".
Asimismo, ha reclamado unidad institucional para afrontar la situación de Ceuta mediante soluciones "prácticas y tangibles". En este sentido, ha pedido a las administraciones, las instituciones locales, los organismos del Estado y las fuerzas políticas que estén "sin fisuras, sin ambages ni medias tintas, a la altura de la ciudadanía".
El Rey también se ha referido a las relaciones con Marruecos y ha defendido la necesidad de mantener una buena vecindad entre ambos países y con la Unión Europea, con el objetivo de favorecer el progreso a ambos lados de la frontera.
Ha señalado que esta relación debe sustentarse "en la confianza y el respeto mutuos" y contribuir a la estabilidad, la paz y la seguridad regionales. No obstante, ha advertido de que para alcanzar estos objetivos es necesaria "buena fe por ambas partes", asegurando que España seguirá trabajando para mantener esa relación.
Los migrantes deben regresar a su lugar de origen
Durante su intervención, Felipe VI ha abordado también la situación migratoria y ha defendido que quienes entraron irregularmente en España deben, "como regla de principio", regresar a su lugar de origen lo antes posible y por los cauces legalmente establecidos.
Mientras permanezcan en territorio español, ha insistido, "deberán ser tratados siempre con dignidad y humanidad, y con todas las garantías previstas por las leyes".
Al mismo tiempo, ha reclamado que respeten las normas de convivencia y los derechos y libertades de los ceutíes. El monarca ha expresado su deseo de que, cuando la ciudad mire atrás y recuerde los acontecimientos de finales de julio, pueda hacerlo "con la tranquilidad y la satisfacción de haber hecho las cosas bien".
Recuerdo a las víctimas de julio y reconocimiento a los ceutíes
El Rey ha expresado su dolor por las personas que fallecieron de forma trágica y "absurdamente" a finales de julio, a quienes los monarcas han rendido homenaje durante su visita al cementerio de Sidi Embarek.
Felipe VI ha reconocido que tenía pendiente esta visita desde su proclamación en 2014 y ha explicado que su intención era saldar esa "larga deuda" durante este año, antes de los acontecimientos que sacudieron a Ceuta en julio.
Con su presencia, los Reyes han querido trasladar un abrazo "lleno de afecto y cariño de parte de toda la sociedad española", además de expresar su admiración por el temple, el coraje y la convivencia que caracterizan a los ceutíes, por encima de "razas, lenguas y religiones".
"No estáis solos y no estaréis solos"
En la parte final de su discurso, Felipe VI ha lanzado un mensaje de serenidad y confianza ante la incertidumbre, garantizando que Ceuta cuenta con el respaldo del conjunto del país.
"No estáis solos y no estaréis solos", ha reiterado el monarca, que ha destacado el apoyo de los españoles, la garantía de los poderes e instituciones del Estado y "el compromiso pleno, permanente e inequívoco de la Corona".
Los vítores al Rey, a Ceuta y a España han puesto el broche final a una intervención que ha concluido con una ovación de los asistentes, antes de que Felipe VI y la reina Letizia compartieran unos momentos con los invitados.
Los monarcas pasarán esta noche en Ceuta, un hecho inédito durante la democracia, y este miércoles se desplazarán a Melilla para continuar su visita a las dos ciudades autónomas, que no recibían a un jefe del Estado desde 2007.


















