
El entrenador del Real Valladolid, Fran Escribá, ha rebajado la presión antes de la visita de su equipo al Alfonso Murube, donde este domingo (16:15 horas) se enfrentará a la AD Ceuta FC. El técnico considera que hablar de una situación de urgencia después de solo cinco jornadas es "muy exagerado", aunque reconoce que ambos equipos necesitan comenzar a sumar.
"Decir que hay una urgencia, en la jornada cinco, es muy exagerado", afirmó Escribá este viernes durante su comparecencia ante los medios. El Valladolid afronta el encuentro después de un inicio por debajo de las expectativas, mientras que el conjunto caballa todavía no ha conseguido puntuar.
El entrenador vallisoletano explicó que el irregular comienzo puede estar relacionado con la profunda renovación de la plantilla, formada por 16 jugadores nuevos, algunos de ellos debutantes en Segunda División. "El inicio podía darse porque tenemos 16 jugadores nuevos, algunos debutantes en Segunda y con la camiseta del Real Valladolid, que pesa más", señaló.
Escribá reconoció que el vestuario está "molesto y decepcionado", porque el objetivo siempre es ganar, pero pidió perspectiva. "Hacer una bola tan grande en el inicio de liga es una exageración absoluta", afirmó.
Apoyo a Ceuta
Sobre el partido del domingo, el técnico lo definió como un encuentro de "necesidades, que no de urgencias". El Valladolid buscará conseguir su primera victoria a domicilio en mucho tiempo, aunque Escribá advirtió del potencial del conjunto ceutí.
"El Ceuta no va a ser fácil, porque es un equipo armado, con un técnico que conoce bien el grupo, y que seguro saldrá de ahí", manifestó.
El entrenador también quiso trasladar su apoyo a la ciudad por la situación social que está atravesando. "Vemos este choque como una oportunidad para ganar, igual que lo verán ellos, porque, además, por temas sociales, tampoco ha tenido una tranquilidad, ya que están pasando por una situación difícil y les mostramos todo nuestro apoyo", explicó.
Trabajo para mejorar la definición
Uno de los principales aspectos que preocupa al técnico vallisoletano es la falta de acierto ofensivo. Escribá reconoció que están trabajando especialmente en la definición porque "si no se marcan goles, no se gana".
El entrenador también está probando diferentes alternativas hasta encontrar un grupo estable que le permita afrontar los partidos con mayores garantías.
En cuanto a Homam, explicó que llegó "con falta de ritmo", motivo por el que ha apostado en el lateral izquierdo por Garri o Clerc. Sobre Trilli, señaló que "ha de dar un punto más" y que, para convertirse en una opción habitual, debe mantener ese nivel "de lunes a domingo".
En el apartado defensivo, Escribá rechazó que los problemas atrás respondan a una falta de calidad. "La debilidad defensiva no es falta de calidad", afirmó, aunque reconoció que buena parte de los goles encajados han llegado a balón parado. "No tenemos centrales con poderío físico, y eso nos condiciona en esas situaciones", explicó.
Para el encuentro del domingo, el Valladolid contará con las bajas de Lachuer, por sanción, y Ojeda, por lesión. La expedición viajará con jugadores de más y los descartes se realizarán en Ceuta.
El Alfonso Murube acogerá así un duelo entre dos equipos necesitados de puntos, aunque tanto el Valladolid como el Ceuta afrontan la cita con la intención de dejar atrás sus respectivos comienzos de temporada.


















