
El presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol (FRMF), Fouzi Lekjaa, ha asegurado que la final del Mundial 2030 se disputará en el nuevo Gran Estadio Hassan II de Casablanca, un recinto todavía en construcción y que está llamado a convertirse en uno de los grandes escenarios deportivos del mundo.
Las declaraciones de Lekjaa se produjeron durante un acto electoral del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM) celebrado en Buznika, en las proximidades de Rabat. El dirigente marroquí, que también ocupa el cargo de ministro delegado encargado del Presupuesto, afirmó ante los asistentes que la provincia de Benslimán, donde se levanta el nuevo estadio, tendrá “el honor” de organizar la final del campeonato.
Unas declaraciones que se producen una semana después de que el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, y el seleccionado nacional absoluto, Luis de la Fuente, visitarán Ceuta para mostrar su apoyo a los cabllas y manifestaran que la final tiene que jugarse en España.
La FIFA todavía no ha elegido las sedes
Pese a las palabras de Lekjaa, la FIFA todavía no ha hecho oficial el reparto de sedes del Mundial 2030. Por tanto, la elección de Casablanca para albergar la final no está confirmada oficialmente.
Marruecos compite por convertirse en el escenario del partido más importante del campeonato con el Santiago Bernabéu de Madrid, uno de los grandes estadios españoles.
El proyecto marroquí contempla un estadio con una capacidad prevista de aproximadamente 115.000 espectadores, lo que convertiría al Gran Estadio Hassan II en uno de los recintos deportivos con mayor aforo del planeta.
Su inauguración está prevista para finales de 2027, por lo que el estadio tendría margen para estar plenamente operativo antes de la celebración del Mundial.
Un Mundial con presencia en tres continentes
El Mundial 2030 tendrá un formato especialmente simbólico. España, Portugal y Marruecos serán los principales países organizadores, mientras que Uruguay, Argentina y Paraguay acogerán los partidos inaugurales de sus respectivas selecciones como homenaje al centenario del primer Mundial, celebrado en Uruguay en 1930.
La distribución definitiva de los encuentros todavía está pendiente de confirmación, incluida la sede de la gran final.


















