José Vicente Garrido cree que el Atlético de Ceuta ha completado un buen Campeonato en el primer año de un proyecto a medio plazo. El portero señala los números a domicilio como la clave para no acabar la Liga entre los cuatro primeros y aunque lamenta algunos arbitrajes que perjudicaron al equipo ceutí, no cree en una mano negra porque "es algo que no puedo demostrar". Garrido, que deberá pasar por el quirófano al tener roto el menisco de una rodilla, se siente con fuerzas e ilusión para continuar en activo.
Garrido, que vio el último partido de Liga ante el CD San Roque desde la grada, entiende que "fue un partido de despedida, para disfrutar, en el que el equipo mantuvo la intensidad de las últimas semanas y pudimos darle una alegría a la afición". De su no convocatoria en la última jornada, explicó que "entrenando se me quedó bloqueada la rodilla y a falta de la resonancia el fisioterapeuta me dijo que tengo el menisco roto. Lo he pasado mal porque se me inflamaba y tenía molestias, pero durante la Liga no quería parar y ahora que hemos terminado es el momento de solucionar el problema".
El guardameta se refirió al comunicado en Facebook en el defendía su compromiso y profesionalidad por los comentarios ofensivos e insultos aparecidos en redes sociales. "Cuando uno trabaja de cara al público tiene que aceptar y encajar las críticas cuando las cosas no salen como uno quiere o espera, pero otra cosa es la descalificación personal y dudar de la honradez de una persona con acusaciones que son muy graves. Después de una semana complicada decidí cortarlo con un comunicado porque es un tema que personalmente me estaba afectando, pero ya es historia y no merece la pena hablar más".
Cuestionado por los errores cometidos en los partidos ante el CD Pozoblanco y el Racing Club Portuense, señala que "la temporada ha sido muy dura a nivel de trabajo y entrenamientos y al final he llegado con muy poquita gasolina. Las cosas no han salido todo lo bien que uno hubiese querido, pero esto es fútbol y hay que asumirlo".
Piedras en el camino
El presidente en funciones del Atlético de Ceuta, Pepe Gil, denunció en la SER que una mano negra (Federación de Fútbol de Ceuta y su colegio de árbitros) había hecho todo lo posible para que el equipo ceutí se quedara fuera del play off. Garrido opina al respecto que "yo no creo que haya una mano negra, pero han pasado cosas raras y arbitrajes que nos han perjudicado bastante, aunque no podemos echarle toda la culpa a los árbitros; a nosotros también nos costó entrar en la dinámica de trabajo que esta temporada se exigía desde el cuerpo técnico y cuando empezamos a asimilar lo que el técnico quería ya había transcurrido una parte del Campeonato".
De las malas relaciones entre la FFCE y el Atlético de Ceuta comenta que "nosotros nos hemos mantenido al margen de esa guerra porque no nos incumbía y hemos hecho todo lo posible para terminar el Campeonato lo más arriba posible. Éste era el primer año de un proyecto y el equipo ha tenido opciones de jugar el play off hasta la penúltima jornada. El equipo ha hecho una buena campaña, el quinto punto es muy meritorio y todo lo demás queda en un segundo plano".
Sólo tres victorias lejos de casa
El portero valenciano cree que los números fuera de casa lastraron las opciones de acabar entre los cuatro primeros. "Los partidos fuera de casa fueron una losa muy grande para nosotros. Tardamos mucho tiempo en ganar el primer partido en Conil y hemos terminado con tres victorias a domicilio. En casa, en cambio, hemos sido el mejor equipo del grupo, el tercero que más goles marcó y el séptimo que menos goles ha encajado... Creo que se ha hecho una buena temporada y ha sido una pena no jugar el play off por el trabajo de todo un año y por todos los jugadores jóvenes de Ceuta. Hubiera sido un premio merecido para la plantilla", añade.
Preguntado si la plantilla está al día en el cobro de los sueldos, explica que "el club habló con nosotros y nos dijo que estuviéramos tranquilos. El equipo va a seguir entrenando esta semana y cuando dejemos de entrenar deben llamarnos para finiquitar los contratos. ¿Si estamos al día? Es evidente que no, queda pendiente el último mes y el acuerdo que cada jugador tenga con el club. Nos han dicho que no va a haber problemas y nosotros confiamos en la junta directiva que también ha hecho un esfuerzo esta temporada. No nos han fallado en todo el año y no creo que lo hagan ahora", razona.
José Vicente Garrido (32 años) se siente con fuerzas e ilusión para continuar en activo la próxima temporada. El meta valenciano afincado en la ciudad autónoma entiende que el proyecto del Atlético de Ceuta es a medio plazo y existe una base muy interesante, además de un gran grupo humano en el vestuario, para seguir 'creciendo' y poder aspirar a cotas mayores en el ejercicio liguero 2013-2014.