El excapitán de la selección absoluta de waterpolo Guillermo Molina lleva media vida en Italia y allí está afrontando junto a su mujer y sus tres hijos la crisis sanitaria del coronavirus, que está resultado especialmente dura en el país transalpino. El waterpolista caballa, campeón del Mundo con España, con la que logró cuatro diplomas olímpicos, cree que nuestro país debió reaccionar antes frente a la pandemia teniendo el espejo de Italia.